9a Marcha por accesibilidad e inclusión: “Nos arrancan derechos, nos roban dignidad”

Martes, 24 Noviembre 2020 16:14
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El próximo 3 de diciembre, en el marco del Día internacional por los derechos de las personas con discapacidad, se realizará la 9a Marcha por la accesibilidad e inclusión. Bajo la consigna: “Nos arrancan derechos, nos roban dignidad”, a partir de las 18 horas se realizará la actividad desde la Plaza Libertad hasta la Plaza Independencia con todas las medidas de cuidados sanitarios pertinentes. Como todos los años, la convocatoria es abierta a la participación de toda la sociedad y no solo a las organizaciones vinculadas a la temática de la discapacidad.

Según explicó al Portal del PIT-CNT, Eduardo Dalloglio, integrante de la Secretaría de Discapacidad del PIT-CNT, la ciudadanía debe saber que cuando se “arrancan derechos” a las personas con discapacidad y a la sociedad toda, “nos roban dignidad”.

Eduardo hace unos años que participa de la Comisión de Discapacidad del SUNCA y es uno de los referentes de la Secretaría de Discapacidad del PIT-CNT. Más allá de lo sindical, también está vinculado a la temática por razones familiares. En diálogo con el Portal de la central sindical, adelantó que la marcha será “masiva”, con todas las medidas de cuidados dispuestas por las autoridades sanitarias y que  en el actual contexto que vive el país, en el marco de los recortes presupuestales que afectarán directamente a las personas con discapacidad, “se necesita más que nunca la participación de la gente, alzando su voz en reclamo de los derechos que nos pretenden arrancar”.

La marcha del Día internacional por los derechos de las personas con discapacidad será el 3 de diciembre, en Montevideo la concentración será a partir de las 18 horas, la marcha comenzará a las 18:45 y se desarrollará desde la plaza Libertad hasta la plaza Independencia. También habrán actos, marchas o concentraciones en distintos puntos del interior del país.

Pertenencia

Eduardo Dalloglio, integrante de la Secretaría de Discapacidad del PIT-CNT, dice que aprendió mucho con el paso de la vida y que tuvo "la suerte" o el "privilegio" de haberse vinculado desde muy joven con el sindicato de la construcción. “Ahí me enseñaron lo que era la solidaridad de verdad, ahí aprendí lo que es un sindicato que siempre está para dar una mano a los que precisan. Y eso a cambio de nada. Y esas cosas no te las olvidás por el resto de tu vida. Por eso trabajo en el área de discapacidad para dar una mano a gente y familias que la necesitan”.

Eduardo llegó a Montevideo buscando trabajo desde Fray Bentos, con apenas 19 años, sin empleo en el horizonte, sin casa, ni casi nada más que las ganas de salir adelante y dejar algunas tristezas detrás. La plata que traía le daba para comer lo justo. O en su defecto, para pagar una cama en alguna pensión. No daba para las dos cosas. “O comía o pagaba algún lugar para dormir”.

Cuando consiguió una changa en la construcción, encontró bastante más que un jornal. Literalmente hablando. Allí conoció su sindicato. El que casi sin conocerlo, le dio techo y abrigo. Y además, valores. “¿Cómo explicarlo? Yo era un pibe recién llegado de Fray Bentos, no me conocía nadie, no tenía nada y el sindicato me abrió sus puertas y en esa primera etapa me dejaron dormir en la sede del SUNCA”. En aquellos años, los estados y las emociones no se comunicaban por celular sino por carta. El vínculo con la familia demoraba algunos días. Las noticias se hacían esperar y la incertidumbre a veces lo invadía todo. Lo que Eduardo no sabía, era que algunas certezas llegarían casi sin darse cuenta. “En el SUNCA me explicaron que la solidaridad no se agradece, se devuelve a la gente que necesita. Eso fue una lección para mi. De las más valiosas que recibí en toda mi vida. Este es mi sindicato, así es el SUNCA, eso somos”.

En aquellos años, Eduardo conoció a Faustino “Chimango” Rodríguez, todo un emblema del sindicato. “Con pocas palabras te decía mucho. Y yo entendí que todo eso que me habían dado a mi se llamaba solidaridad y que eso se devuelve haciendo algo por los que más lo necesitan. Y ese es el espíritu del sindicato, del movimiento obrero, de las brigadas Agustín Pedroza, de este camino que vamos construyendo”.

La esquina

Eduardo recuerda las charlas de cuando era un niño y adolescente en una esquina de su infancia en Fray Bentos donde un grupo de amigos veteranos se juntaban a matear y a hablar de la vida y de cómo hacer un mundo mejor. Ahora con la perspectiva que dan los años, comprende que aquellos veteranos que hablaban de política, con aire, alma y raíz de pura izquierda, le enseñaron algunas cosas de la vida de las que se habla poco en algunos despachos y mucho “pero mucho de verdad” en las calles del barrio o en los sindicatos. Hablaban de las injusticias. Y cómo vencerlas.

 

Modificado por última vez en Martes, 24 Noviembre 2020 19:41
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