"Las personas no deberían tener que comer en ollas populares"

Martes, 23 Junio 2020 17:47
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Este martes 23 se realizó un primer encuentro de ollas y merenderos de Montevideo para compartir experiencias de organización y establecer lazos que permitan potenciar el tejido social en clave de articulación con el movimiento sindical y con distintas organizaciones sociales. Allí coincidieron militantes sociales y sindicales, vecinos y vecinas notoriamente comprometidos con su barrio y con su gente.

Uno de los puntos centrales que se debatió y que generó posturas coincidentes, fue la necesidad de impulsar la creación de una renta transitoria de emergencia. Hubo críticas al modelo neoliberal y a la caridad que "baja" desde "ciertos limbos interesados".

El encuentro se realizó en la sede del sindicato de ANTEL (SUTEL) y según pudo saber el Portal del PIT-CNT, se prevé la realización de nuevas instancias de intercambio y reflexión en los próximos días, para profundizar los lazos organizativos y de integración.

En el encuentro se abordaron temas de urgente consideración para la población. No hubo cámaras ni flashes. Pero sí muchas ganas de hablar y de remarcar el compromiso histórico de las organizaciones sociales por tender puentes solidarios para desafiar la adversidad.

Según cifras que manejó la mesa del encuentro, en Montevideo y zonas cercanas, funcionan con regularidad unas 500 ollas que atienden al menos, a unas 130 personas por olla o merendero.  

Pedro y Paola son integrantes de la coordinadora solidaria de Villa Española que nuclea a más de 20 ollas populares.

El mismo día que se confirmaron los primeros casos de coronavirus en Uruguay, comenzaron a trabajar en la organización de la olla de Camino Corrales y avenida José Pedro Varela.

Pedro dijo al Portal que en Villa Española hay mucha pobreza y muchos niños y niñas en situación de vulnerabilidad. Por eso comenzaron a organizar la olla el primer día de la crisis. Él calcula que son unos 180 niños y niñas, más unos 80 adultos que se alimentan diariamente en esa olla.

Paola entiende que es muy importante poder nuclear a las ollas para que se encuentren y puedan discutir por qué existe cada olla y "cuáles son las razones por las que esto ocurre". Para ella, hay que lograr mirar en perspectiva "más allá de resolver la urgencia de la comida  del día a día".

Según su mirada, sería importante lograr la construcción de un movimiento de ollas y merenderos "que tenga voz propia y que pueda aportar como un actor más al movimiento popular, trabajando desde la diversidad de visiones, formas y lugares existentes". Paola cree que es imprescindible salir de la asistencia para pasar a un plano reivindicativo. "Que se haga cargo quien tiene que hacerse cargo, en este caso el gobierno, a través -por ejemplo- de la renta básica de emergencia y la asistencia de los insumos para las ollas, porque hay muchas que están trabajando en condiciones de precariedad, por lo que debe existir un apoyo concreto del gobierno, sin querer institucionalizar ese aporte para que no se pierda la esencia de la organización y el tejido social".

Desde su perspectiva, las ollas responden a la memoria colectiva de la solidaridad tradicional de las organizaciones sociales y por ello en tiempos de crisis surgen como una reacción "casi espontánea" y natural. "Para poder conjugar todas las fuerzas, es indispensable el trabajo territorial con las vecinas y vecinos, las intersociales territoriales y los zonales del PIT-CNT".

Rascá la cáscara

Paola está convencida que "las personas no deberían tener que ir a comer a una olla popular. "Hay una situación de pandemia que es real, pero también una situación económica y social que se tiene que atender, porque no es posible que las personas tengan que depender de las ollas solidarias sino que tienen que haber otras medidas que colaboren con los trabajadores y las trabajadoras".

Paola valoró positivamente "el aporte de los sindicatos del PIT-CNT que ha sido muy importante a través de donaciones, colaboraciones e insumos", así como también, destacó que la ONAJPU también haya sumado su aporte al mantenimiento de las ollas barriales. "Sin esos aportes, no habría posibilidad, porque las ollas solas no pueden, por eso es importante trabajar en conjunto", subrayó.

Una de las preocupaciones que se plantearon esta mañana refiere al marco jurídico en el que se encuentran las ollas populares. Para ello, se entiende pertinente dialogar con los municipios y el gobierno departamental, especialmente a partir de algunos "malos entendidos" que se produjeron a partir de algunas inspecciones a ollas populares. "Queremos saber de qué manera nos pueden apoyar el gobierno departamental y los gobiernos municipales y de qué manera podemos interactuar para fortalecer el trabajo social que están haciendo las vecinas y los vecinos en el barrio".

La realidad real

Según lo que percibe Paola en su barrio Villa Española, "el hambre tiene cara de mujer, de niño y niña, porque hay muchas mujeres que son jefas de familia y cuando se tienen que hacer cargo de los cuidados, es muy difícil salir a hacer el peso, en medio de la pandemia y sin tener con quién dejar a los chiquilines que están en la casa y no en la escuela. Pero el hambre también tiene cara de trabajador informal que se quedó desempleado, tiene cara de migrantes, la pobreza y el hambre tienen cara de trabajador y trabajadora que se encuentran en situación de vulnerabilidad".

Zonal Aguada

Viviana Núñez, dirigente nacional del SUTCRA y secretaria de organización del Zonal Aguada, explicó que el encuentro desarrollado en SUTEL sirvió para encontrarse y respaldar algunos planteamientos reivindicativos concretos como la renta básica de emergencia.

Núñez aseguró al Portal que, en términos generales, las propuestas que se consideraron en el encuentro de ollas y merenderos están incluidas en la plataforma de la Intersocial.

"Desde nuestra perspectiva de movimiento sindical, proponemos centrarnos en las coincidencias, por supuesto atendiendo los planteamientos que surgen del propio territorio. Porque estamos de acuerdo en que la gente no puede seguir comiendo en una olla y en que las personas deben tener los artículos básicos para cocinarse en sus casas".

Núñez compartió lo planteado por algunos representantes de ollas durante sus intervenciones, en relación a que "la derecha está operando con las necesidades de la gente".

Asimismo, también coincidió con Paola en que "el hambre tiene cara de niños, niñas, mujeres, migrantes, viejitos y personas con discapacidad, el hambre siempre golpea en los sectores más vulnerables, y también los varones con trabajos precarios", apuntó.

"En la Aguada tenemos una realidad similar a otros barrios y territorios. Pero otra cosa que nos impacta especialmente es que hay mucha gente durmiendo en la calle. En la Aguada hay mucha gente en situación de calle, es impresionante. En uno de los merenderos que tenemos como zonal, atendemos a unas 250 personas de las cuales 90 están en situación de calle, es terrible".     

Próximos pasos

El conjunto de ollas y merenderos se movilizará a la Torre Ejecutiva el próximo 7 de julio, a las 13 horas, para entregar una carta al gobierno con planteamientos y necesidades.

Modificado por última vez en Martes, 23 Junio 2020 20:18
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