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Montevideo sede de reunión de articulación continental por la Soberanía, Democracia e Integración

Martes, 05 Abril 2016 12:50
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Se está desarrollando en Montevideo la segunda instancia de encuentros de organizaciones sociales y sindicales de las Américas, iniciados en La Habana, en noviembre del 2015, en ocasión de celebrarse los 10 años de la derrota del ALCA.

Con la participación de delegaciones provenientes de Argentina, Paraguay, Panamá, Brasil, Cuba, Perú, Colombia, México, Ecuador, Haití, Inglaterra y Uruguay, se analiza la actual coyuntura política, económica y social de la región así como las futuras acciones a coordinar “para defender la soberanía de nuestros pueblos y la democracia en nuestros países”.

Fernando Gambera, integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT y responsable de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la central, explicó al Portal que la importancia estratégica del encuentro en Montevideo es que abarca una pluralidad de organizaciones que defienden derechos humanos, sindicales, sociales, de la vida campesina, la marcha campesina, entre otros.

“Lo sustancial del pronunciamiento de La Habana fue lograr una declaración (NdR: ver a continuación) en la que se aunaron criterios para una acción conjunta continental que nos involucra a todos” destacó.

Para el dirigente del PIT-CNT, cuando la reunión en Cuba, ya se habían producido algunas señales en intentos desestabilizadores en el continente. “Cuando hablamos de intentos de golpes blandos o menos blandos en distintos países es ciertamente graves, pero ahora se le suma la situación de Brasil”.

Las organizaciones coinciden en enfrentar los nuevos formatos de tratados internacionales y a la vez, en la defensa de la integración regional como la alternativa valedera para los pueblos de América.

Otra de las acciones resolutivas implica la condena explícita de la violencia y represión en varios países del continente y la criminalización de la protesta.

En Montevideo han confluido por estos días las delegaciones del reciente Encuentro Sindical Nuestra América (ESNA) y esta reunión de organizaciones sociales que según reconoció Fernando Gambera al Portal, “demostraron muchos puntos de encuentro”, y coincidencia en objetivos y acciones. “Lo que se busca con esta reunión es actualizar la mirada en relación a la situación política porque los ejes de La Habana evidentemente siguen vigentes, y acordar acciones y agenda de movilizaciones y trabajo para el transcurrir del 2016” sostuvo.

Concretamente, para los primeros días de noviembre está previsto que se realice una actividad continental contra los tratados de libre comercio, a favor de la democracia y la integración de los pueblos. “De acá a noviembre seguramente tendremos otras instancias de trabajo así como acciones de movilización coordinadas”.

Brasil y la respuesta popular

La inmediata respuesta cuando se conoció el asesinato de la activista Berta Cáceres, manifestándose frente a la embajada de Honduras o el aniversario de los 40 años del Golpe de Estado en Argentina son algunas de las reacciones que han sido reflejo de la respuesta popular. Romper la inacción, salir a las calles y manifestarse en repudio a los intentos golpistas son imprescindibles medidas populares para adoptar, según coinciden en el encuentro de Montevideo de esta jornada.

“La manifestación frente a la embajada de Brasil es otro caso claro, pero la idea es que no sean solo en respuesta a ese tipo de hechos sino que además haya manifestaciones por la plataforma reivindicativa, acciones que se acordarán aquí en esta reunión de forma conjunta” aseguró Gambera. En relación a la grave situación institucional que vive Brasil Gambera destacó el hecho que la gente salga a las calles a defender la institucionalidad. “Más allá de las discrepancias naturales que puedan tener con alguna medida de Dilma Rousseff pero salen a respaldar lo que constitucionalmente corresponde, que es que el gobierno legítimamente electo por el pueblo cumpla la totalidad de su mandato” sentenció.

ESNA

Consultado por su primer balance del reciente ESNA realizado en Uruguay, Gambera destacó el “aporte conjunto a una mirada continental de acción en aspectos muy sentidos para el movimiento popular y que refiere a libertades, los derechos, la democracia”. En este sentido, abogó porque en las acciones conjuntas de las fuerzas sociales y populares se apuntale y se defienda que “en donde hubo avances, no se retroceda”. En esta dirección, reflexionó como parte de ese balance inicial del ESNA que “estamos de acuerdo cuando miramos las conquistas obtenidas que comprobamos que es posible avanzar, bueno, entonces hagámoslo” enfatizó.

Paro y movilización del PIT-CNT

“Cuando las cosas parecen mejorar, hay una cierta letanía. En Uruguay estamos en una coyuntura difícil porque hay que reconocer que de un crecimiento histórico del Uruguay pasamos casi al cero y eso marca cualquier discusión hacia delante de nuestro país”. Empero, para el integrante del Secretariado Ejecutivo las movilizaciones de la gente en las calles demuestran que lo que no se quiere perder es “lo que se ha podido avanzar en estos diez años, y no habrán retrocesos si la gente cuida lo que se ha conseguido con la movilización en las calles”.

El paro general parcial de mañana 6 de abril, de 9 a 13 horas servirá según Gambera, “para marcar todas nuestras discrepancias y expectativas en materia de política salarial, en inserción internacional del país y en otros temas, más allá de nuestras discrepancias, dejando claro que para el PIT-CNT no nos sigue siendo indiferente este proceso de cambios del país, este proceso político que ha tenido el Uruguay en estos diez años y por tanto queremos tender todos los puentes posibles para que exista el dialogo y los ámbitos de negociación que nos permitan sentarnos a todos frente a cualquier mesa a pensar en cómo enfrentar esta realidad de desaceleración con medidas anti cíclicas y no con recetas que ya fueron probadas y fracasaron” culminó.                   

Reunión de articulación continental por la soberanía, democracia e integración

Declaración La Habana | Noviembre 2015

Nosotros, movimientos populares y organizaciones sociales de la región, representantes de indígenas, mujeres, campesinos, sindicales, jóvenes, estudiantes, comunicadores, afrodescendientes, religiosos, intelectuales y artistas, nos hemos reunido en La Habana, entre el 20 y 22 de noviembre de 2015, diez años después de la derrota del ALCA, para celebrar esa victoria de los pueblos del continente, que demuestra nuestra enorme capacidad de articularnos y vencer.

Hace más de diez años nos unimos en una campaña continental en toda la región con gran diversidad de fuerzas y actores, desde Alaska hasta Tierra del fuego, en un compromiso de acción común que resultó en un ascenso de las luchas y movilizaciones. Hoy nos encontramos aquí para celebrar esa victoria histórica, nuestro acumulado de todos estos años y fortalecernos para seguir adelante.

Este es un momento clave para el continente. El imperialismo reconstruye su estrategia de dominación articulada que se expresa en una gran ofensiva del capital, los avances del libre comercio, el poder de las trasnacionales que violan nuestras soberanías, en una lógica que también es militar, cultural y mediática donde el monopolio de los medios de comunicación tiene un papel alienante y de control.

La rearticulación de la derecha amenaza conquistas políticas y sociales, resultado de largos procesos de lucha popular. La defensa de la democracia y los procesos de transformación en la región es fundamental.

Es imprescindible fortalecer la lucha y el protagonismo de los movimientos populares, las organizaciones sociales y nuestras alianzas por las transformaciones sociales, para el ejercicio de los derechos, la ampliación de nuestras conquistas, y la profundización de las democracias.

Frente a la crisis sistémica capitalista, se reconfiguran iniciativas para la mayor concentración de las riquezas. Se aceleran y retoman los procesos de financiarización como mecanismos para ahondar el endeudamiento y la dominación, presionando para las firmas de tratados de libre comercio e inversiones y otras formas de colonización que persiguen la pérdida de soberanía de los pueblos a favor de los intereses del  gran capital.   

Una de estas formas se expresa en los nuevos marcos de la arquitectura financiera y comercial que incrementa la impunidad del capital como el Acuerdo Transpacífico (TPP), los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI), Acuerdo sobre comercio y servicios, (TISA),   Asociación trasatlántica de comercio e inversiones, (TTIP), Acuerdo Económico y Comercial Global entre Canadá y Europa (CAECG), Plan para la prosperidad, y Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). La movilización popular y social sigue siendo nuestra fuerza fundamental para enfrentar esta estrategia. En ese sentido celebramos la reciente victoria sobre el TISA en Uruguay.

El sistema capitalista organiza su lógica en un modelo de producción, reproducción y consumo extractivista, depredador de la naturaleza, que promueve la sobrecarga de trabajo de las mujeres y la explotación de la fuerza de trabajo.  También impacta sobre nuestras soberanías, promueve marcos institucionales que avanzan en la mercantilización y despojo de nuestros territorios, la privatización de los bienes comunes, el sostenimiento de agendas que amenazan los procesos democráticos y las conquistas sociales que debemos defender. No aceptamos que los pueblos sean quienes paguen los costos de esta crisis y nos movilizamos contra la pérdida de derechos de los trabajadores. Necesitamos fortalecer la movilización popular frente al accionar de las trasnacionales y el capital. 

Reconocemos la integración desde los pueblos como un proyecto fundamental para construir nuestras alternativas y pasar a una ofensiva frente a la crisis que nos impone el modelo dominante. Los pasos que se han dado a partir de los cambios en Mercosur y el surgimiento en estos años de mecanismos de concertación política e integración como UNASUR, ALBA y CELAC ensanchan el camino hacia una verdadera integración. Debemos defender estos procesos y disputar en ellos los sentidos y la participación popular. La concreción del proyecto histórico depende del protagonismo del movimiento popular en estos ámbitos. 

Ratificamos nuestra condena a los golpes de estado, la ocupación y la creciente presencia militar en la región. Igualmente condenamos la criminalización de la protesta social legítima. Reclamamos la retirada de las bases militares extranjeras en nuestros territorios y respaldamos la proclama de América Latina y el Caribe como región de paz.

La paz con justicia social en Colombia es la paz en el continente. Respaldamos los diálogos en curso como una contribución central hacia la paz. Reiteramos la exigencia de la retirada de las tropas de la MINUSTAH de Haití como una de las prácticas colonialistas vigentes en varios de nuestros territorios.

A partir de lo anterior, hemos tenido francos debates en los que reconocemos como ejes que generan una base posible para una articulación amplia, diversa y plural:

La lucha contra el libre comercio y las trasnacionales; la profundización de los procesos democráticos y la defensa de las soberanías; la Integración desde los pueblos.

En estos tiempos la comunicación como un proceso de construcción colectiva, es una experiencia y acumulado a fortalecer en nuestras luchas para disputar hegemonía. Es clave también seguir fortaleciendo los procesos de formación, educación y consulta popular para ampliar y democratizar los debates que necesitamos tener como pueblos, y conectar las resistencias de los territorios con la diversidad de articulaciones regionales que hoy existen.

La solidaridad como práctica cotidiana es un principio de unidad y continúa siendo nuestro principal eje articulador de las luchas.

Salimos de La Habana fortalecidos del reencuentro, con una agenda común que nos compromete a todas y todos a seguir sumando esfuerzos para consolidar un proceso de ampliación de una base diversa y plural.

Asumimos el compromiso de regresar a nuestros países para profundizar estos debates y seguir sumando esfuerzos y generando espacios de encuentro.

Convocamos a reunirnos en un siguiente Encuentro en La Habana para darle continuidad a la realización de estos Encuentros Hemisféricos, en la búsqueda de seguir articulando la lucha conjunta en nuestra región.

Llamamos a todas y todos a una acción de lucha conjunta contra el libre comercio y las trasnacionales el 4 de noviembre de 2016. Tengamos una jornada de lucha y movilización que nos permita dar un paso más para fortalecer una acción común.

Agradecemos al pueblo cubano, que continua resistiendo el bloqueo norteamericano, y a sus organizaciones que una vez más nos han convocado. De aquí salimos con fuerzas renovadas y convencidos de la justicia de nuestra lucha y de nuestras posibilidades de andar y construir juntos. 

Modificado por última vez en Viernes, 08 Abril 2016 13:11
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