"No vamos a dejar a nadie sin un plato de comida"

Miércoles, 13 Enero 2021 15:56
Valora este artículo
(11 votos)
"No vamos a dejar a nadie sin un plato de comida" Fotos: Carlos Lebrato

Como cada martes, decenas de referentes de ollas populares del Cerro se reúnen en un plenario de la «Red de apoyo a ollas y merenderos solidarios del Cerro por autonomía y vida digna», que opera como coordinadora y que funciona como espacio de intercambio de inquietudes, preocupaciones y también, como un ámbito natural donde se comparte la solidaridad. La coordinadora es el espacio en el que se gestionan las donaciones de alimentos para el barrio y allí se busca optimizar los recursos y apuntalar a todas las ollas, para que ninguna quede atrás. Se trata de unas 30 ollas pero esa cifra oscila de acuerdo al mes y las posibilidades materiales. Ellos dicen que se sienten acompañados y por más dificultades que haya, no están solos. En ocasiones, reciben la visita de  pequeños comerciantes, vecinos, integrantes del municipio o de la Intendencia y de la Universidad de la República. Siempre hay alguien que aparece por primera vez y trata de sumar. El movimiento sindical en su conjunto participa y colabora con la red a través del zonal oeste del PIT-CNT desde el surgimiento de las ollas. Asimismo y como parte del entramado social solidario se destaca la iniciativa Oeste Social que viene trabajando en nueve comisiones -cultura, asentamientos, industria y trabajo, entre otras- que también tiene una brigada solidaria y desde allí, vecinos y vecinas de la zona realizan sus aportes y propuestas de manera organizada.  

 

 

Las y los referentes de las ollas del Cerro se juntan a cielo abierto, entre árboles y hamacas de hierro, de las de antes, en un espacio verde hermoso del barrio. Allí corretean y juegan las hijas y los hijos de las familias que se juntan a tejer solidaridad y futuro para que nadie se quede sin comer. La crisis pegó duro. Y a las ollas cada día llega más gente. Pero para algunas ollas, el día a día se está tornando cada vez más duro. No está fácil dicen. Ellos y ellas, jóvenes y más veteranos, madres jefas de hogar, jubilados y jubiladas conversan sin vueltas. Plantean sus asuntos de manera frontal en una instancia que aprovechan al máximo para solucionar los problemas del día a día. Saben que cuando llegan los medios de comunicación a una olla se genera un efecto inmediato de solidaridad puntual con esa olla. No así con el resto. «Un día viene la televisión a una olla y la solidaridad explota. Nos llega de todo de gente que quiere colaborar. Pero a cuatro cuadras hay otra olla que no tiene  ni carne, ni gallinas ni casi nada. Por eso nos juntamos y creemos que tenemos que actuar como coordinadora, pa que naides quede atrás».

 

   

 

Hugo Leivas es un militante social del Cerro, del barrio y de tantas vueltas de la vida, referente  de la olla Faustino «Chimango» Rodríguez que está ubicada en la esquina de Bulgaria y Carlos María Ramírez y funciona los lunes y jueves. Hugo cocina y come en esa olla. La crisis lo dejó sin trabajo. Dice que en las ollas del Cerro cada vez hay más gente. Y que se está complicando. En la olla Faustino «Chimango» Rodríguez, cada vez hay más y más gente. «Duele cuando ves llegar a gente con vergüenza. Hay vecinos o vecinas que llegan mirando el suelo, con vergüenza porque recién se quedaron sin trabajo y les duele tener que ir a pedir comida a la olla y retirar la vianda. Eso es tremendo".

Hugo le dijo al Portal del PIT-CNT que las ollas del Cerro van a redoblar el esfuerzo para atender las necesidades de las familias del barrio. "Pero nosotros aspiramos a que las ollas no existan. Que nadie en esta tierra tenga que ir a una olla a comer, pero lamentablemente vemos que esto lejos de terminarse, va a continuar, está empeorando. Y cuando se nos venga el invierno la cosa va a estar muy difícil hermano, muy difícil".

 

 

En la red de ollas del Cerro, se escucha a quien quiera hablar. Si alguien tiene algo para decir, pide la palabra y plantea su inquietud. En general, se va al punto, sin mucha vuelta. Pero de todos modos, por las dudas y para evitar que los intercambios se vayan por las ramas, un vecino planteó este martes en el primer plenario luego del receso de las fiestas, una moción para que cada orador tenga solo cinco minutos. "Que hable el que quiera, diga su planteo y votamos. Y listo".

Camilo Clavijo nació en la calle Continuación Austria y se crió en el Cerro. Es padre de tres hijos, militante social y tiene trabajo. Hijo de padre marino mercante -al que de chico por su trabajo vio poco- y de madre ama de casa, que fue la que apuntaló la crianza y los cuidados de la familia. "El Cerro es mi vida", dice con orgullo. Le duele ver el hambre de los demás. Especialmente, de la gente del barrio. "Eso duele en el alma, es horrible". Camilo dice que tal vez haya quienes desde las alturas del poder vean las ollas por televisión y crean que allí hay algo «pintoresco», hasta «simpático». Depende de los cristales con los que miren y la altura que los separe de la realidad de los de abajo, agrega. "Si los medios o los gobernantes romantizan la pobreza y las ollas es porque no vienen acá a vivirlo, no ven a los gurises descalzos y  que sus padres no tienen pa darles de comer. Que se dejen de cuentos. Y al que no le duela eso que le está pasando a miles de compatriotas es porque no tiene sangre en las venas, no tiene nada. Tendrá cargos, tendrá poder, pero no tiene alma".

 

 

Camilo hablará con sus compañeros y compañeras de la red de ollas del Cerro para gestionar la visita de ministros y del propio presidente de la República. Por ahora es una idea y una aspiración a concretar. "Que bajen acá, a ver la pura y cruda realidad que ellos están abonando con las políticas de ajuste. Que vengan a ver la realidad con sus propios ojos y no a través de la televisión con una escenografía montada como en los ámbitos que se mueven. Acá está la realidad del que vive y lucha".

 

Modificado por última vez en Miércoles, 13 Enero 2021 20:02
Inicia sesión para enviar comentarios