Todo está guardado en la memoria

Viernes, 09 Octubre 2020 16:45
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Hoy se cumple un nuevo aniversario de la ética. Hoy 9 de octubre, el SUNCA a 46 años de una gesta histórica, realizará asambleas en los centros de trabajo para hablar, recordar y transmitir la historia sindical a los que van llegando, a los que se incorporan a continuar la historia. 

Hoy, el movimiento sindical y el rico tejido de organizaciones sociales, recuerdan una de las páginas imprescindibles de la historia de la resistencia del pueblo uruguayo al fascismo. El paro del 9 de octubre de 1974 del SUNCA fue un resplandor en la oscuridad de una patria arrasada por el terror.  

Enrique “Toto” Núñez, ya no es aquel pibe que era pero sigue siendo el mismo de alma  cooperativista y peleador que en 1974 fue al paro de la construcción junto con su suegro, también militante del sindicato. Ahora es el responsable de Derechos Humanos del SUNCA e integra la Dirección Nacional del sindicato. Y si bien ha contado la historia de aquel paro miles de veces, sigue cuidando puntillosamente cada recuerdo, cada hecho y cada suceso para transmitirle a las nuevas generaciones que la democracia se defiende de mil maneras.

Antes y después del golpe, en COVISUNCA, se respiraba resistencia. Se gestaban luchas y causas comunes. Allí, también se organizaba la solidaridad con los presos y presas del fascismo. El día del paro, allí se armó una barricada con palos y tablones, para intentar frenar los seguros embates de las Fuerzas Conjuntas que de un momento a otro, llegarían a arrasarlo todo en nombre de la ley de las buenas costumbres.

Desde el poder, las consignas eran claras: había que imponer la lógica del miedo, se incentivaba el odio hacia los trabajadores, había que intervenir los sindicatos y arrinconar la Universidad.  

Aquel 9 de octubre de 1974, el paro se difundió boca a boca, obra en obra, a través de otras redes sociales, en bicicletas, en cachilos o a pie. En COVISUNCA, el día del paro se armó una olla popular y las noticias del alcance de la medida a nivel nacional fueron llegando de a poco, mediante mensajes mano a mano y a través de unas pocas llamadas al teléfono de línea de la oficina de la cooperativa. “Fue un paro brutal”, recuerda Núñez. “Hasta el gobierno reconoció el éxito del paro cuando dijo que fue un paro comunista y capitalista”, en relación a la defensa de la Ley de Unificación de Aportes (13.893). Casi de inmediato, el gobierno de Juan María Bordaberry ilegalizó también al SUNCA alegando entre otras cosas, que el paro había sido una provocación marxista internacional y las fuerzas represivas del Estado salieron a recorrer locales a secuestrar gente y libros y muebles y fotos y comida y platos y vasos y todo lo que había en los locales sindicales. Todo. Había que secuestrarlo todo. Torturaron sin piedad. En nombre de la ley. Fue así, que el diario El País informó en su portada la disolución del SUNCA y luego publicó las fotos y nombres de dirigentes sindicales requeridos por las Fuerzas Conjuntas. 

Hoy 9 de octubre, el SUNCA, el movimiento sindical todo y el tejido social de las organizaciones sociales, recuerdan el día que el SUNCA en plena dictadura cívico militar paró en defensa de la democracia y la libertad.

Modificado por última vez en Viernes, 09 Octubre 2020 19:19
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