Fernando Pereira: "El movimiento sindical mantendrá su independencia pero sin indiferencia"

Lunes, 28 Octubre 2019 18:57
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Fernando Pereira: "El movimiento sindical mantendrá su independencia pero sin indiferencia" Foto Carlos Lebrato

A partir del resultado de las elecciones nacionales del pasado domingo, se abren distintas interrogantes sobre el futuro del país y los escenarios posibles. El movimiento sindical, como uno de los actores fundamentales de la escena nacional, semanas atrás, abrió las puertas al debate de ideas y generó espacios de diálogo con los candidatos a la Presidencia de los tres partidos mayoritarios. Ahora que ya se conocen los dos candidatos que disputarán el balotaje, el PIT-CNT se mantendrá desde un lugar de "independencia pero sin indiferencia". Según dijo al Portal del PIT-CNT el presidente del movimiento sindical, Fernando Pereira, que nadie espere que la central sindical se pronuncie a favor de un candidato. "Lo que sí se puede esperar es que el movimiento sindical levante las banderas que ha defendido durante todo este tiempo". Asimismo, recordó que en el país existen muchos poderes "menos transparentes" que el movimiento sindical y que "juegan en la campaña". Pereira dijo que lo que está en juego en el balotaje "no es solo una lucha entre dos candidatos, acá va a haber mucha gente tratando de construir con pesos y contrapesos". En otro orden, destacó que la mayoría de la población haya rechazado la reforma constitucional "Vivir sin miedo".

Este lunes las calles amanecieron tapadas de listas, banderas y cansancios. La agotadora campaña había llegado al final de una etapa. A cartas vistas, el candidato del Frente Amplio, Daniel Martínez, resultó ser el más votado de las elecciones nacionales pero deberá comparecer a una segunda vuelta en la que se medirá en sistema de balotaje con el candidato que obtuvo el segundo puesto, el representante del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou.

Ante este escenario, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, habló sobre cuál será el posicionamiento del movimiento sindical de cara a la segunda vuelta y adelantó cómo se imagina el diálogo con el futuro presidente de la República.

"Lo primero que hay que reconocer es que en términos democráticos Uruguay es un país maravilloso. La convivencia que se dio en todo el país durante la campaña, y antes de conocerse los resultados, entre delegados, dirigentes, entre personas que llevaban su bandera en el auto o por la calle, todo eso es digno de reconocer, Hay observadores internacionales que tienen diálogo muy fluido con el PIT-CNT y ellos se sorprenden mucho de que los candidatos a la Presidencia en el Uruguay, en este caso los que tienen  más chance, (Daniel) Martínez y (Luis) Lacalle vaya a votar y estén una hora haciendo cola. El segundo aspecto  que sorprende es que haya un club de un partido político pegado, muy junto a un comité de otro partido político, y que las personas estén intercambiando, haciéndose bromas, conversando de la forma más democrática y social posible. Es decir, la integración en Uruguay en ese sentido es muy potente y es una bandera identitaria que nunca deberíamos poner en peligro. No puede haber ninguna pasión política que coloque bajo riesgo la convivencia democrática. Esto no quiere decir esconder las diferencias, ni siquiera matizarlas, quiere decir que aún teniendo diferencias nadie debería dejar de ser amigo de otro porque tienen opciones políticas diferentes o pensamientos diferentes.

Uruguay es un país que tiene democracia plena porque los uruguayos nos hemos encargado de construirla. Y esto supone partidos políticos fuertes, organizaciones sociales fuertes, capaces de identificar el papel que le toca jugar a cada una en la sociedad. Lo primero, se salió con nota de una instancia democrática muy grande, muy potente, con una participación enorme independientemente de los resultados que podrán alegrar más a unos que a otros. Lo cierto es que hay un resultado primario que es que cualquier uruguayo -independientemente de la sensación que tenga-   puede estar feliz de estar en un país donde todos estamos seguros que el último domingo de octubre vamos a elegir a los senadores y a los diputados, y en este caso, elegir los dos candidatos que van a ir al balotaje y nadie va a generar ninguna duda sobre los resultados de la elección. Esto es patrimonio cultural y democrático de la nación que hay que preservar porque no siempre lo tuvimos".

Valorar el sistema y la democracia más allá de los resultados. ¿Aunque el general (r) Manini Ríos haya obtenido los votos que obtuvo y Cabildo Abierto tenga tantos legisladores en ambas cámaras?

No podemos decir el pueblo es inteligente cuando el resultado es el que nos gusta y que el pueblo deja de ser inteligente cuando el resultado no nos gusta. Esto es una cuestión que no voy a asumir nunca. El pueblo hizo una lectura y llegó a que hubiera una cantidad de votos a Cabildo Abierto, inaugurado hace un año, pero es una foto de la realidad. Hay un nuevo sector en la vida política, no es tan común que esto suceda en Uruguay, que aparezca un partido y tenga tres senadores y once diputados. No es tan común que suceda en la vida política del Uruguay. Es un fenómeno que supongo que los politólogos lo deben de estar estudiando al detalle. No me animo a decir son todos militares. Yo parto de la base de que es un facilismo que necesita ser evaluado con mayor rigurosidad, pero lo cierto es que hubo un movimiento electoral en el Uruguay más brusco que los que se dan habitualmente. Esto no sé si se debe al nuevo tipo de campaña que ya no es solo publicidad en radio, TV, participación de los líderes políticos en las campañas, en las barriadas, en los actos políticos, sino también el papel que juegan ahora las redes sociales y la posibilidad de tener más identificados a los votantes y los perfiles de los votantes. Seguramente que juega un papel fundamental a la hora de que cada candidato haga su campaña. Lo cierto es que ahora quedó un Parlamento más fragmentado que el que había y hay que ver cómo se va a procesar eso en el futuro. Porque cualquier partido que no concuerde con un proyecto de ley, implicará que muy difícilmente esa ley se apruebe. Gane Martínez o Lacalle no tienen mayorías propias. Este es un nuevo mapa de negociación política en el Uruguay. Claro que tampoco significa que Uruguay no haya tenido experiencias de este tipo. Sí que las ha tenido.  Recordemos que antes de la votación de la reforma constitucional de 1996, los presidentes resultaban electos con mucho menor  porcentaje del que tuvo Daniel Martínez en esta elección. Y eso implicaba que ese presidente tenía que salir a buscar coaliciones que se terminaban mucho rato antes de culminar el gobierno, porque naturalmente si querían tener competencia electoral no te podían quedar ligados al partido que había ganado la elección. De todos modos, lo que queda claro es que ahora el partido está por jugarse. En Argentina las encuestas decían que los Fernández (Alberto y Cristina) le iban a ganar por 20 puntos o más a (Mauricio) Macri. Y vi después terminar un partido a siete puntos, o sea 13 puntos menos de lo que indicaban las encuestas. También vi ampliar la diferencia en la Provincia de Buenos Aires y vi ganar al macrismo en la ciudad de Buenos Aires. Es decir, las cosas no son tan estáticas como uno cree. Ahora hay dos candidatos en puja por llegar al gobierno nacional. Pero  no significa que los partidos dejan de existir, porque eso parte de un imaginario que no es tal. Los partidos que pasaron al balotaje salen a buscar el voto de los ciudadanos, no el voto de los partidos. Es verdad que los partidos se han expresado con apoyos generales a (Luis) Lacalle, pero hay que ver cómo se comporta la ciudadanía y se va a actuar de acuerdo a lo que crea y piense cuál es el mejor presidente para los uruguayos.

Hay una disputa interesante por ver. Naturalmente que nosotros la vamos a ver con la independencia de siempre, pero sin ninguna indiferencia y aceptando que hay un resultado electoral a la vista. Pero finalmente -insisto- ahora se van a enfrentar dos modelos y la gente va a elegir. Y nosotros tenemos que aceptar lo que elija la gente porque decimos que el pueblo es soberano, como fue soberano ayer para decir no a la reforma constitucional.

Cuando te gusta y cuando no…

Exacto, la soberanía no puede ser cuando el resultado me gusta  y cuando el resultado no me gusta, entonces la soberanía más o menos. Ayer la ciudadanía uruguaya, la mayor parte de los uruguayos no colocó la papeleta. Las reglas del juego se conocen antes de empezar el juego. Usted no va reformar la Constitución sin saber cuáles son las reglas del juego.

Hubo mucha gente que cinco años atrás votó por bajar la edad de imputabilidad y ahora por un nuevo camino punitivista y con los militares como solución de la inseguridad

Clarito, 47 es menos que 53. La mayor parte de la ciudadanía, empujada básicamente por los y las jóvenes uruguayos lograron revertir un proceso que en algún momento daba un 66% de votos a la reforma y hasta 20% a los que creíamos que no había que aprobarla. Y ese proceso se logró revertir. Esa reversión es trabajo, es militancia, es participación juvenil, es miles de compañeros jóvenes y adultos tratando de convencer de no colocar la papeleta, jugadores de fútbol, hombres y mujeres de la cultura,  jugadores de básquetbol, hombres y mujeres vinculadas a distintas actividades, políticas, culturales, sociales. No subestimemos el resultado porque de última había un objetivo que era reformar la Constitución. Luego (en caso que se hubiera aprobado la reforma) habría sido muy difícil modificar. Ahora queda abierto un tema que es importante: la sociedad uruguaya da una señal de que quiere debatir de qué manera se mejora la seguridad pública de los uruguayos. Este es un debate sensato que hay que dar. Hay gente que cree que el debate es con mayor represión. Con todo el derecho del mundo lo cree así, cuando las prácticas a nivel planetario han demostrado que países donde se han aplicado modelos de mayor represión, lejos de bajar el delito, ha aumentado. Hay gente que cree que con mayor poder de fuego (punitivismo en general) se construye mayor seguridad, pero habría que preguntar ¿cuál es la seguridad que quieren? ¿la seguridad del pueblo chileno? Un presidente que dice que está en guerra, ¿en guerra con quién? ¿Con el pueblo, con cientos de miles de chilenos? Entonces, cuidado cuando nos vienen con ese atajo de creer que construir mayor seguridad es construir fuerzas policiales más armadas, más profesionalizadas. No, se trata de múltiples políticas, principalmente políticas de igualdad social. Si uno mira en el mundo para saber cuáles son los países que tienen menos violencia, no encuentra que son los países con policías más militarizadas, con más cantidad de oficiales por habitantes, sino  que son los países que distribuyen mejor la riqueza.

¿Es una discusión que se plantea dar el movimiento sindical?

Bueno, yo sé que es difícil de dar, pero es la que hay que dar si uno quiere políticas sociales vinculadas a la vivienda, a la educación, a la salud, a la primera infancia. Porque tenemos que preocuparnos con mucha atención de la primer infancia. Cuando hablemos de seguridad tenemos que hablar de cómo construimos los futuros uruguayos y uruguayas, porque si hay niños que tienen problemas de talla, tamaño, nutrición, de afecto por haber sido maltratados de niños, difícilmente podamos esperar de ese niño en el futuro una calificación para el trabajo de alta calidad. Ahí hay un fuerte trabajo para hacer, gane quien gane la elección. Y es una discusión sobre seguridad. Todos estamos invitados a hablar del tema de la seguridad. Ahora cuidado, el relato que nos imponen es que vivimos en el país más inseguro de toda América Latina y esto no es real. Y por las dudas lo aclaro no es que no tengamos problemas de inseguridad, porque tenemos una alta tasa de homicidios, de rapiñas, pero no vivimos en El Salvador. Si al relato predominante no se le coloca otro, la gente al final siente miedo y el miedo es lo más humano que puede sentir una persona. Entonces, acá hay algunas claves. Los dos proyectos de país que están en pugna van a tener que decir qué van a hacer en materia de seguridad. Hay otra clave que es la educativa y una tercera que es el desarrollo productivo, algo que está vinculado directamente con el empleo.

Vos percibís que se abre un espacio de oportunidades para pensar el Uruguay

Y por lo pronto seguramente habrá un debate político interesante y la gente va a laudar sobre proyectos, es decir va a tener que elegir sobre dos candidatos que van a liderar dos proyectos de país. Lo que resuelva la gente, a algunos le gustará más a otros menos, pero hay que aceptar que los resultados son la síntesis que la gente hace de un proceso político. También decir con claridad que por suerte vivimos en un país que tiene una enorme fortaleza en sus partidos políticos y en sus organizaciones sociales. Parto de la base de que gane quien gane va a convocar a los sindicatos y a las organizaciones sociales a discutir sobre todos estos temas. Pero concretamente ahora la sociedad uruguaya tiene un momento para reflexionar sobre cuál de los dos candidatos a presidente reúne las mejores condiciones para ser el presidente de los uruguayos.

Crees que la ciudadanía priorizará la seguridad por sobre trabajo, educación, salud…

Hay señales de la gente en relación a que quiere discutir el tema de la seguridad. La mayor parte de la ciudadanía dijo que no es con una reforma constitucional, pero sin embargo quedó claro, tanto por los impulsores de la reforma, como por los que no impulsábamos la reforma que el tema de seguridad pública es un tema de debate. No porque no se hayan hecho cosas, sino porque cuando la gente tiene temor, hay que trabajar sobre los asuntos que perturban a los uruguayos. Uruguay es un país tranquilo en relación a otros del continente. Pero también es cierto que la mayor parte de las noticias que se dan en un informativo o una buena parte de las noticias tienen que ver con la falta de seguridad pública, lo que lleva a que estemos en nuestras casas sintiendo miedo todo el tiempo. No es que la sensación del miedo sea solo inducida por los medios de comunicación, pero ayudan a construir la agenda prioritaria. Muy pocos minutos para informar que Google se instala en Uruguay porque nuestro país tiene la red informática más importante de América Latina. Pero esa noticia la cortan para decir que rapiñaron en una esquina, o que asaltaron un bar. Y claro que para la gente que vivió esa situación eso es lo más importante, pero para el que no le pasó siente que a él también le va a pasar. Entonces estamos ante un tema definitorio. Actualmente, la gente busca certezas, pero no solamente en la seguridad, busca certezas en el trabajo, en la educación, en el desarrollo productivo, en la educación del futuro de sus hijos, en la cohesión social. Por todo esto, yo creo que va a haber una elección interesante y la más reñida de los últimos años.

¿Desde qué lugar se posiciona el PIT-CNT ante este tiempo de reflexión?

Independencia sin indiferencia. No se puede esperar del movimiento sindical que se posiciones a favor de un candidato. No se puede esperar eso. Lo que sí se puede esperar es que el movimiento sindical levante las banderas que ha levantado durante todo este tiempo y que el movimiento sindical pueda hacer una evaluación. Pero descarto desde ya y personalmente pienso que no hay que hacer ninguna actividad del movimiento sindical en este mes, salvo las que son inherentes a las tareas sindicales. Parto de la base que hay una reflexión que tienen que hacer todos los trabajadores en general, los afiliados al PIT-CNT y los que no, para estudiar los proyectos de país y definir en función de ideas. Yo sé que hay otras cosas que pesan en una elección, pero ojalá que la gente defina en función de las ideas que defiende, de los objetivos de justicia social, de los objetivos de igualdad social, de construir un Uruguay más integrado. Pero insisto, vale mirar América Latina rápidamente, Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela, para saber que vivimos en un país con amplias libertades, con libertad de expresión, con partidos políticos pudiendo proponer sus proyectos y con todas las garantías para que los candidatos presenten las listas. Pero también con pesos y contra pesos de distintas organizaciones. Hay muchos poderes menos transparentes que el movimiento sindical que en campaña juegan. No es solo una lucha entre dos candidatos. Acá va a haber mucha gente tratando de construir con pesos y contrapesos, pero lo cierto y lo mejor que nos puede pasar es que el último domingo de noviembre la gente se va a levantar y va a ir a votar al candidato que le parezca que puede llevar adelante un mejor proyecto de país. Y al otro día hay que aceptar los resultados y discutir con el que ganó. A nosotros en la historia del movimiento sindical nos ha tocada negociar con todos los presidentes. Con todos nos hemos sentado y hemos buscado los posibles acuerdos y desacuerdos. No obstante, no es que el movimiento sindical tenga neutralidad sobre proyectos, pero lo que no se puede esperar del movimiento sindical es que mañana pinte su local diciendo vote a tal. Eso no es esperable ni va a pasar".

Modificado por última vez en Lunes, 28 Octubre 2019 19:08
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